NUESTRO BARRO

POR: TEODORO COUTTOLENC

(In Memoriam)

 

Es triste no poder describir todos los sueños:

 

¡Es tan corto el lenguaje! No sabemos jamás lo que queremos

o no podemos expresarlo…

y el espíritu preferiría escaparse,

destruir la frágil carne que le sirve de mortaja.

 

Es triste no saber describir el sentimiento,

esa nostalgia vaga que parece agotarse

en el recuerdo surgiendo de la nada.

 

¿Qué cosa es el espíritu?

¿Qué aquellos sueños de recuerdos que nunca hemos vivido?

¡Misterio, nada!

En el miedo de ver el infinito, de escudriñar el alma,

nos conforma vivir con nuestro barro

la irracionalidad humana…

 

¡Oh. Dios! ¿Existes?

¿Nace de ti y a ti se eleva en realidad la idea?

¡Cómo mentimos los humanos!

Te hemos creado sólo por contener el temblor de nuestros labios,

el temor de la vista que se asombra con estrellas,

el miedo de nuestra alma que se escapa con espasmos…

tememos al artífice que guardan nuestras manos

¡te tememos a Ti, Siendo quienes Te creamos!