CREPÚSCULO INCONCLUSO

POR: JOSÉ MUÑOZ COTA

(In Memoriam)

 

Vergüenza el olvidar los pasos que ya dimos hace siglos.

El polvo que pisamos no tuvo luz, ni cielo, ni horizonte.

No supimos escuchar, en esos días, el dulce lamentar del polvo herido.

Sembramos los olvidos en los ojos y el tiempo fue colgando sus distancias.

Hay miles de goteras en el alma y sin embargo, en cada olvido

nos duele la vergüenza de un naufragio.

 

Podemos conversar los tres, yo, tú, el reloj,

sin temor a que penetren las auroras y nos exijan:

qué hemos hecho con la luz que al nacer nos prestaron.

 

Las inhábiles manos alfareras no pudieron modelar a tiempo,

una lluvia, una paloma, una rama de olivo.

Todo quedó inconcluso, hasta el silencio.

Sin embargo, el corazón calmado

Goza la misma luz, más tierna todavía.