XALLAPAN

1ª Parte

POR: TEODORO COUTTOLENC

(In Memoriam)

 

Te han escrito y cantado desde otras latitudes; 

te titulaste a pulso «Atenas» de nuestro tiempo; 

tus hijos te llamaron «paloma acurrucada 

Y un llameante numen «el orinal del cielo».

Permite que desgrane la flor de mis recuerdos 

bajo tu niebla fría como espuma de plata:

 

Xicalangas te fundaron en Macuilxochtitlán 

-sitio del dios cinco flores en Totonacapan-; 

y te determinaron un centinela enhiesto 

que liga el ombligo del mundo y la entrada al mar. 

Lugar del quinto cerro, no vives entre cerros: 

Cerro eres tú mismo, benemérito solar.

 

Arropaste con flores la raza mexicana 

Y besaron los indios con sus plantas descalzas 

los cuatro antiguos barrios que tu tersura guardan.

Llevó a ti su figura el audaz conquistador 

que a la cruz de Francisco te hizo punta de lanza. 

Tú lograste el honor de liberal sultana.

 

Tu olor es de agua pura que se acuesta en la tierra, 

montoncitos de arena, piedra o cuevas festivas, 

y tu sabor el agua que te entrega el Pixquiac 

cuando la escena oscura de tus lluvias mejores 

rinde con brava danza y frenético galope 

al gris espacio seco de tu hora estival.

 

La leyenda dio nombre a tus calles angostas 

donde seres siniestros un diamante pelearon 

o la sangre caliente de un mancebo corrió. 

Los amantes se centran en tus casas antiguas 

que parió la conquista y calcó la colonia 

con las quejas intensas que da el primer amor.