¿Qué significa la Semana Santa?

*** Es la semana más intensa de todo el año litúrgico, en la cual se reza y reflexiona sobre la pasión y muerte de cristo.

Para vivir la Semana Santa, debemos darle a Dios el Primer lugar y participar en toda la riqueza de las celebraciones propias de este tiempo litúrgico.

A la Semana Santa se le llamaba en un principio “la Gran Semana”, ahora se le llama Semana Santa o Semana Mayor a sus días se les dice días santos. Esta semana comienza con el domingo de Ramos y termina con el Domingo de Pascua.

Vivir la Semana Santa es acompañar a Jesús con nuestra oración, sacrificios y el arrepentimiento de nuestros pecados. Asistir al Sacramento de la Penitencia en estos días para morir al pecado y resucitar con Cristo el día de Pascua.

Lo importante de este tiempo no es recordar con tristeza lo que Cristo padeció, si no entender por qué murió y resucitó. Es celebrar y revivir su entrega a la muerte por amor a nosotros y poder de su Resurrección, que es primicia de la nuestra.

La Semana Santa fue la última semana de Cristo en la Tierra. Su Resurrección nos recuerda que los hombres fuimos creados para vivir eternamente junto a Dios.

Algo muy importante que muchas veces no sabemos es porque la Semana Santa cambia de fecha cada año y es por la razón que el pueblo judío celebraba la fiesta de pascua en recuerdo de la liberación de la esclavitud de Egipto, el día de la primera luna llena de primavera. Esta fecha la fijaban en base al año lunar y no al año solar de nuestro calendario moderno. Es por esta razón que cada año la Semana Santa cambia de día, pues se le hace coincidir con la luna llena.

En la fiesta de la pascua, los judíos se reunían a comer cordero asado y ensaladas de hierbas amargas, recitar bendiciones y cantar salmos. Brindaban por la liberación, de la esclavitud.

Jesús es el nuevo cordero pascual que nos trae la nueva liberación, del pecado y de la muerte.

Con esto terminamos nuestro artículo sobre este tiempo que estamos a punto de vivir, esperemos sea algo diferente y en verdad nos podamos arrepentir de todo corazón y perdonar a nuestros semejantes.