LA BATA CON AZUL MIEDOSO

POR: JOSÉ MUÑOZ COTA

(In Memoriam)

 

Hay rubor en el cuerpo enflaquecido envuelto en bata azul

un azul desteñido de tormenta.

 

Hay tantas camas -cada una con su número-

que parecen las islas de la angustia.

Tableros de ajedrez en donde el médico afanoso,

gladiador, traumaturgo, se electriza jugando,

empeñado en dar mate a la muerte.

 

Cada quien olvidó su nombre y apellido.

Tiene el apodo trágico de su dolor a cuestas.

 

Este es el número 726;número de la espera

del alma equilibrista, sobre la cuerda floja del último lamento.

 

Enfermeras de verso ponen al sueño

un termómetro frágil.

Termómetro a los ríos del ser,

al bosque de temores y de dudas,

a las voces crispadas, al puño de los ojos

que quisieran golpear, a las piernas que extraviaron al tren,

termómetro al vacío, termómetro a la nada.

 

Desinflado de anhelos, ¿Este montón de astillas seré yo?

Arrinconado, sin voluntad, la voluntad espantada,

le ha crecido a las sábanas el enfermo.

 

Y colgado del suero, un títere con los hilos rebeldes y renuentes,

me miro huir de los espejos, mientras todo en la pieza,

cubículo sin prisas, se hace largo, muy largo, se hace chico, muy chico,

como un bostezo del tiempo que no cierra los ojos.