Juan Javier Gómez Cazarín, activo importante para Morena.

Xalapa, Ver. – Cuando Morena ganó el Gobierno de Veracruz en el 2018, uno de los pendientes inmediatos en la agenda de gobernabilidad para el estado -incluso antes de la toma de posesión de Cuitláhuac García- era la conducción del Congreso del Estado con la recién ganada mayoría legislativa.

Los observadores políticos, acostumbrados a las usanzas antiguas, daban por hecho que el primer coordinador de la mayoría de Morena y, por tanto, presidente de la Junta de Coordinación Política, sería algún político experimentado, como José Manuel Pozos Castro, que a la postre sería el primer presidente de la Mesa Directiva en esa Legislatura y hoy es alcalde Tuxpan; Amado Cruz Malpica, que había sido coordinador cuando Morena era minoría y hoy es alcalde de Coatzacoalcos, o Mónica Robles Bajaras, diputada local por segunda ocasión, miembro de una familia prestigiada en Morena.

Pero Cuitláhuac García tenía un as bajo la manga: el oriundo de Hueyapan de Ocampo, Juan Javier Gómez Cazarín. Un hombre prácticamente nuevo en la arena política. Un rostro fresco, que es la forma elegante de decir “un desconocido”. En contra de los peores pronósticos -“no va a poder, lo van a tener que cambiar”-, Gómez Cazarín se consolidó y sacó la chamba que el Gobernador le encargó.

Su estilo fresco, desparpajado, cercano al pueblo, declarado fan de las Águilas del América y de la música tropical, sin pelos en la lengua, aunado a sus intensos recorridos por el estado, han hecho de Gómez Cazarín todo un personaje dentro de Morena en Veracruz.

Su posicionamiento es tal, que Gómez Cazarín fue un activo fundamental para el triunfo de Morena en el 2021.

Sus méritos le valieron repetir en una diputación local y, por primera vez en la historia de Veracruz, en repetir consecutivamente en la Junta de Coordinación Política.

Hoy, en la segunda mitad del sexenio, Gómez Cazarín es uno de los políticos de mayor aprecio por el pueblo. Sus intervenciones en redes sociales lo han convertido prácticamente un influencer.

Una búsqueda muy elemental en Google puede confirmar lo anterior: Gómez Cazarín está por todos lados, sus videos tienen millones de reproducciones, no sólo en Veracruz sino a nivel nacional. Su último video en Tamaulipas tiene 800 mil reproducciones. Y esas son pocas, comparadas con los dos millones de reproducciones que alcanzó uno de sus videos en la campaña del año pasado –donde critica las tarifas preferenciales de OXXO-. Sus videos con cantantes como Nelson Kanzela, Paleto, Junior Klan o Los Vázquez, o las trivias donde pone a todos a buscar información. Cazarín logró lo que muchos quisieran: ser influencers y políticos a la vez.

Sus méritos, desde luego, no son sólo de redes sociales. La salida del ex fiscal Winckler, los desafueros de alcaldes, de un diputado, la Reforma Electoral y la renovación del Poder Judicial, la interrupción del embarazo, política en razón de género y recientemente matrimonio igualitario, son algunos de sus éxitos como operador. Ahora, lo verán pronto, va por el TEJAV.

Ahora, Gómez Cazarín ha gritado a los cuatro vientos que toda su energía estará concentrada en apoyar a su compañera de partido, la secretaria de Energía, Rocío Nahle García. Y esto lo confirmó a pregunta expresa de medios en Coatzacoalcos, ¿quiere usted ser gobernador? A lo que contestó, “en mi partido respetamos las líneas y a la gente que viene de muchos años empujando el movimiento, es por eso que voy de frente, o como digo yo, con Tokio con Rocío”. Así o más claro Cazarín.

Así que agárrense, porque habrá tiro de morenos contra los Yunes en el 2024. Y, sobre todo, no descuiden a Cazarín, que apoyando a Rocío Nahle se puede colar para algo importante. Si no, pregúntenle al gobernador tamaulipeco, Cabeza de Vaca, a quien ya le hizo un hoyo político en su propio terreno y cómo se fue a meter a Oaxaca con un grupo nutrido de diputados encabezados por su amiga la diputada Margarita Corro.