FOLIOS AL VIENTO | DR. HUMBERTO SILVA MENDOZA

Por: Teodoro Couttolenc Molina

Hoy que todo lo avasalla la Internet y aquello que no está en sus redes tal parece no ha existido jamás, es interesante recordar algunos acontecimientos y personajes cimeros de la ciudad de Xalapa, capital del Estado de Veracruz.

Como por ejemplo aquella secundaria Vespertina Veracruz que inició sus actividades en salones prestados por la Escuela Primaria Enrique C. Rébsamen ubicada en la calle de Zamora esquina con Juan Soto.

Allí nos conocimos Humberto Silva Mendoza, Francisco Alfonso Avilés, Adalberto Rueda Ramos, José Luis Castellano Cué, René Carbonell de la Hoz, Heriberto García Salazar, Osiris y Raúl Tapia, Guillermo Y Martha Rodríguez Núñez, Eva Luz y María Luisa Ortiz Alafita, Héctor Sánchez Galindo, Francisco Palacios Hernández entre otros muchos y magníficos amigos del mismo grado y grupo. Porque también hubo otros jóvenes fraternos de distintos grupos y grados.

Humberto era, como lo fuimos todos a esa edad, un joven retraído, dedicado a cuestiones que pocos podían dilucidar. En tanto la mayoría utilizaba la mayor parte de su tiempo en jugar, buscar la forma de hacer bromas y aplicar el caudal de picardía juvenil a cuanto compañero o maestro se pudiera, él procuraba aislarse para escribir ¿Qué? Nadie entonces lo sabía.

Concluidos los estudios de secundaria cada cual tomó un camino diferente. En mi caso, me reencontré con mi amigo de primaria Rafael Zúñiga Martínez, pero también con Gonzalo Getulio Gutiérrez Montero, Jorge Blanco Díaz y tuve la oportunidad de conocer a Antonio Larios Pastrana, Antonio Rodríguez…

Humberto Silva Mendoza, quien desde joven tuvo necesidad de trabajar para sostenerse sus estudios, continuó después en la Facultad de Medicina y tuvo una vida hermosa, donde la aventura y el peligro lo colmaron de experiencias gratificantes y muchas veces violentas pero siempre inolvidables.

Para Humberto esta fue la plenitud que le hizo vivir y formarse con personalidad austera, tranquila que puede racionalizar sus vivencias y aquilatarlas sin asomos siquiera de la grandeza que en realidad implican.

De esta manera puede retrotraerse y analizar cada momento de su azarosa existencia y plasmarla en sus trabajos con una modestia que enaltece la belleza literaria de sus expresiones. A eso se debe su acendrado amor a Xalapa y a sus tiempos de clima templado con neblina y chipi-chipi donde todos nos conocíamos y saludábamos, donde el carnaval en el mes de febrero tenía como escenario las calles de la ciudad provinciana, acogedora: los paseos de carros alegóricos y coches adornados con la belleza de las xalapeñas realizaban su ir y venir en la avenida Enríquez, desde el Palacio Federal hasta la Avenida Manuel Ávila Camacho y las premiaciones en el majestuoso Estadio Xalapeño Heriberto Jara Corona; los rumbosos bailes en las mismas calles de Xalapa, o en áreas del Parque Juárez, la CROC, el salón de la radiodifusora XEKL, y desde luego los paseos dando vueltas en dos sentidos muchachas y muchachos, hombres y mujeres jóvenes principalmente en el propio Parque Juárez, con las batallas populares de confeti y serpentinas… con disfraces jocosos y hermosos donde nunca faltó la crítica política a los poderosos en turno, y con los antifaces para engañar un poco la imaginación.

Tiempo pasado para todos… pero no para Humberto Silva Mendoza. En su mente siguen bullendo con igual simetría y esplendidez los eventos de aquella Xalapa de su nostalgia, la del bochinche carnavalero y la luna floreciente de la poesía, la Xalapa antigua pero nunca deslucida, ajada o envejecida, sino enaltecida por el tiempo, con las luces macilentas de los atardeceres invernales y el fulgor de los soles de primavera.

A lo anterior se debe que Humberto haya escrito tanto. Pero todavía tiene mucho más que contar. Sobre Xalapa y sobre sus experiencias de vida. Sus artículos periodísticos y sus libros son sabidurías de asignaturas que debemos absorber y comprender, todas llevan implícitas la añoranza y la calidad humana del Dr. Humberto Silva Mendoza.

tcouttolenc38@gmail.com

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