ESQUIRLAS DE UN DIARIO EN OAXACA

POR: JOSÉ MUÑOZ COTA

(In Memoriam)

En Oaxaca el alba no pide permiso para entrar y sacudir el sueño de los árboles.

Pinta de rosa la luz y así, las casas y los moradores abren los jardines de su corazón.

Señores árboles, ¿qué hacen ustedes de pie sin tocar sus campanas? 

Antes, en la plaza mayor, ensayaban las ardillitas sus jarabes mixtecos. 

Se fueron las ardillitas; pero quedó su nostalgia entre las hojas verdes.