EL ORDEN NO ES SERVILISMO, SINO LIBERTAD.

POR: JOSÉ MUÑOZ COTA

(In Memoriam)

Cuando el mal maestro trata de imponer SU orden en la clase, con la amenaza del castigo o del premio, principia la escuela del servilismo, la filosofía de la pasividad, de la resignación, del conformismo.

El orden no es hijo de la violencia, nada tiene que hacer con el odio; es el producto natural del amor. Orden y amor son términos correlativos.

El niño cuando juega vive. Trabaja y juega: juega y trabaja. ¿Cuándo se ha visto a los niños jugar desordenadamente?

Los creadores saben -artistas, artesanos, jardineros, sabios-, lo saben bien, que la creación trae, implícito un orden natural, que nadie les impone, que es el hijo legítimo de la creación.

Porque la vida es orden -sin que nadie lo ordene, lo imponga, lo determine con amenazas, sin autoridad, sin amos, sin presiones-, es orden espontáneo, orden en libertad de ser.

Llegar a la libertad es alcanzar el orden; vivir en libertad es vivir la libertad de todos, la mía y la tuya; la mía o la tuya, solamente, no sería libertad integra, en cuanto la libertad es bien común, que corresponde a todos los humanos por igual.

¿Cómo llamarme libre mientras subsista un solo ser esclavo? Mi libertad a costa de su esclavitud no es libertad, es explotación de su esclavitud para que yo me haga la ilusión de ser libre.