EL HOMBRE QUE PARECÍA UNA GUILLOTINA.

POR: JOSÉ MUÑOZ COTA

(In Memoriam)

El poeta Arévalo Martínez -guatemalteco- publicó un bello cuento: El hombre que parecía un caballo

Los dictadores en vez de corazón tienen una guillotina. Los hombres que parecen una guillotina.

Con mejores o peores razones se gozan con la sangre. Quien bien te quiere te hará llorar. Falso pretexto para saciar deformaciones graves del espíritu. Gimnasia del sadismo.

¡Que poco vale la vida de un hombre: un tractor! ¡Cómo crece Nicolás Bravo, en la Guerra de Independencia de México, perdonando a 300 prisioneros españoles! Un tractor es un medio al servicio del hombre; como todas las cosas; pero cuando los medios se transforman en fines, entonces es cuando principian los fanatismos, según la acertada definición de Howard Fast.