DISCURSO

Por: José Muñoz Cota

(In Memoriam)

 

Jóvenes, señoras y señores:

Voy a esculpir con silencios

una palabra amable;

voy a iluminar oscuridades

para que no tropiece

su joven corazón.

 

Con este mi discurso

firmo un pacto amistoso,

es como un signo tatuado en los oídos,

como un sello perpetuado en la voz.

La amistad es pan que se comparte;

agua, en la hora del calor,

sombra de árbol generoso y fraternal;

techo que nos acoge

como vieja gallina a sus polluelos.

 

He llegado a decirles en voz alta,

que nos hemos graduado,

-por afinidad del corazón-

en la más alta manifestación humana:

¡la amistad!