Día de la Libre Expresión o de la Libertad de Prensa.

*** ¿Sabes cuál es la importancia que tiene en nuestra sociedad la libertad de prensa?

Por Roberto Vázquez

Indudablemente uno de los valores más preciados por el ser humano y que desde luego es innato al propio individuo, entre otros es indiscutible la libertad. Por cuanto a esta palabra se refiere, hay que aceptar, que si bien no tenemos un concepto preciso de su significado, la verdad es que casi todos lo entendemos tal cual es, así pues, de esta manera podemos afirmar que dentro de las acepciones más usuales y aceptadas de este vocablo, está el que se entiende como “la facultad que le reconoce al ser humano para determinar su conducta de acuerdo a la moral y al derecho”. De la misma manera se le dan otras definiciones, tales como: la facultad de hacer o no hacer.

Se le entiende, así mismo, como una disposición; igualmente se habla de la libertad de religión, se le considera también como lo contrario al cautiverio y también se menciona la libertad de tránsito, política, condicional, de pensamiento; asimismo se dice “que la libertad termina, donde termina el derecho de los demás” y por supuesto no podría dejar de mencionarse “la libertad de prensa”.

Dentro de toda esta gama de concepto que de la palabra libertad se tiene, indiscutiblemente tanto en la vida pública como privada de los pueblos, un importantísimo quehacer, que no tanto sólo es cultura, noticia e información, sino que también forma y crea opinión, indudablemente que es la Libertad de Prensa, que se manifiesta en forma escrita o hablada, pero que no podemos negar que la de mayor relevancia en nuestros tiempos es la que se desarrolla de manera escrita (digital e impresa).

Sin lugar a dudas, El Periodismo -Cuarto Poder- es una de las grandes e importantes tareas que influyen en el mejoramiento político, económico y social de los pueblos y que además señala desviaciones y derroteros de manera significativa a los que detectan el mando, el poder público, es decir a los gobernantes.

Es algo así como un freno a los desvíos, en todos los órdenes y niveles de estas personas, que si bien no todos, sí, muchos, que se les olvida que sólo tienen el encargo de bien mandar y administrar los recursos de la nación, con honradez, eficacia y eficientemente.

Es compresible, que no como quiera les agrada a los que detectan el poder, que les hagan tales o cuales señalamientos y de manera especial, los que pueden dañar su imagen o reputación, de aquí en las más de las veces, a la prensa se le llama alarmista, derrotista, pesimista, amarillista, y de tantas y tantas otras cosas que se le parecen, “como que la verdad no peca pero incomoda” de aquí entonces, que a la libertad de prensa se le obstaculice, se le pongan barreras, que en mucho de los casos y no en pocas, esos parapetos, sean la vida mismas de personas dedicadas a la noble tarea de decir gráficamente, lo que a otros no les conviene, porque sencillamente están aceptando sus desviaciones.

La verdad de prensa ha de ser una realidad en los países en los que se dice, existe la democracia, pues un país sin esta, es un pueblo que simple y sencillamente camina para atrás.

La prensa, bien entendida, es progreso, es lectura, es justicia, es parte de la democracia, de la que tanto alarde han hecho muchos políticos y que apenas empieza a ser realidad, a pesar de que ya en nuestra Constitución General de la República se tiene como un mandato desde el año de 1917, lo cual quiere decir que se les ha olvidado que no les conviene saber nada de esta palabra, por no ser útil a sus intereses.

Por eso este 7 de junio se celebra, como cada año en toda la nación “El Día de la Libertad de Expresión” el “Cuarto Poder”.