CRISIS MIGRATORIA

POR: MOURIS SALLOUM GEORGE

Mientras el Congreso de Estados Unidos discutía la REFORMA MIGRATORIA del presidente Joe Biden para regularizar a 12 millones de indocumentados, solo de Enero a Agosto del presente año y de acuerdo a datos de el Instituto Nacional de Migración fue rebasado con la identificación de 147,033 migrantes en condición irregular en su tránsito hacia la tierra soñada.

Mouris Salloum George

AL MENOS  un millón 113 mil inmigrantes que lograron internarse en territorio estadounidense fueron detenidos, entre enero y julio del presente, en cifras no vistas en los últimos 20 años, según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés); de los cuales 408 mil eran de origen mexicano.

Las oleadas de nuevos indocumentados motivaron el reforzamiento de las medidas de contención y la deportación masiva por parte de Estados Unidos y México, en medio de protestas de activistas pro migrantes y del silencio impotente de la ONU frente a un problema recurrente y de mayor intensidad en Norteamérica y Europa occidental.

Como es sabido, la pretendida legalización prometida por Biden detonó interminables caravanas de centroamericanos y caribeños, mayoritariamente, pero también de venezolanos, ecuatorianos y de casi todas las otras nacionalidades de Sudamérica, África y Medio Oriente; además de los mexicanos, claro, que prefirieron buscar oportunidades en aquel país.

Y mientras el problema crece y el dolor humano de los hermanos migrantes se acentúa, las autoridades discuten soluciones con VIEJAS PROPUESTAS para resolver un problema muy añejo en un mundo muy DIFERENTE y en constantes cambios que por las modernas tecnologías han alterado los sistemas productivos y las relaciones de TRABAJO, así como los sistemas de JUSTICIA y las redes de participación ciudadana global que conforman un nuevo status para el flujo migratorio transfronterizo, mundial y sin documentos.

Es urgente que se establezcan mesas de análisis y propuestas —nacionales e internacionales— hacia el INGRESO UNIVERSAL mínimo global; con visión INCLUYENTE y progresista; con perspectiva de RESCATE ecológico y economía sustentable; con enfoque anticorrupción y de mayor SEGURIDAD pública en los países expulsores de migrantes. Y una respuesta postergada, como convenio multilateral supervisado por la ONU, son los permisos de trabajo para migrantes, que ya existen pero que deben masificarse y establecerse como única opción legal migratoria, con fines laborales y de carácter temporal.

La crisis migratoria REGIONAL demanda hoy soluciones profundas, de largo alcance, con enfoque de INVERSION para un presente más INCLUYENTE y un futuro de mayor SEGURIDAD, pero sobre todo se requieren mentes visionarias y voluntades AUDACES. El porvenir de todos lo amerita.