A MANERA DE SALMO

POR: JOSÉ MUÑOZ COTA

(In Memoriam)

 

Pienso que, a veces, al romperse una esquina

se me diluye Dios; se me escapa.

Siento, en la sangre,

una esponjosa soledad que me borra

integramente la pizarra.

 

Pesa la soledad y se llena de espinas el espacio,

no hay sitio donde esconder el alma.

 

Pero luego, tranquilo,

saco el Dios de repuesto

-que es distinto y el mismo-

y me pongo, con risas, a dialogar con El.

 

Hay respeto reciproco

y caridad cristiana.

Detiene mis tropiezos con su mano.

Es como un lazarillo pues yo estoy ciego.