LAS PERIPECIAS DE UNA PIERNA.

Por Miguel Ángel Flores Rodríguez.

Antonio López de Santa Anna nació en Xalapa el 21 de febrero de 1794 e ingresa al Ejército real de la Nueva España a los 16 años.
Su carrera política la inicia en 1821 apoyando a Agustín de Iturbide pero tras la disolución del Congreso por parte de Iturbide se una a Vicente Guerrero, Nicolás Bravo y Guadalupe Victoria para derrocar al emperador.

En 1827 ya es gobernador de Veracruz y en 1828 se convirtió en la cabeza del ejército nacional durante el gobierno de Guerrero.
Llega a la presidencia por primera vez en 1833, ya que ocupó dicho cargo durante 11 ocasiones.

Durante la Guerra de los Pasteles los franceses habían desembarcado en Veracruz y el 4 de diciembre de 1838 Santa Anna los persigue hasta el muelle, al escapar los invasores dispararon un cañonazo y la bala hirió a Santa Anna provocándole la amputación de una pierna y un dedo.

Para despedir su extremidad decidió que se le diera cristiana sepultura con honores militares y fue sepultada en el jardín de su hacienda Manga de Clavo.

Más tarde solicitó su exhumación y realizó un nuevo entierro en la ciudad de México donde con los honores correspondientes se sepultó el 27 de septiembre de 1842 en el cementerio de Santa Paula.

Pero antes, cuando la pierna llegó a la capital fue paseada en una vitrina por las principales calles.

Sus opositores vieron con malos ojos esta acción y le apodaron el “15 uñas” aunque, en realidad, solo tenía 14.

En 1844 la pierna fue nuevamente exhumada durante una revuelta contra la dictadura de Santa Anna y fue arrastrada por las calles de la ciudad. Hasta el día de hoy se ignora el destino de su pierna.

Pero hay más.

Cuando en 1847 se enfrentó al ejército de los Estados Unidos durante la guerra de intervención en la que nuestro país perdió la mitad del territorio, en una estrategia muy mal planeada, los esperó en Cerro Gordo, cerca de Xalapa, en el episodio conocido como La Batalla de Cerro Gordo sufriendo una derrota brutal.

Allí perdió la pierna nuevamente, pero la de madera, la prótesis.

Para escapar sus soldados lo cargaron en hombros.

Los soldados norteamericanos de Illinois, encontraron la pierna de madera y actualmente se exhibe en el Museo de la Guardia en el campo Camp Lincoln en Springfield.

Cuentan que después de la batalla, los soldados estadounidenses jugaron béisbol con su pierna y la llevaron de vuelta a Illinois como un trofeo de guerra.

Por cierto, que después de ese fatal evento y en su huida hacia Orizaba Santa Anna estuvo aquí, en Huatusco, sin pierna.

¿Usted sabe cuál pierna perdió Santa Anna?

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