EL REY HA MUERTO, ¡VIVA EL REY!

* EL ZANGANO.
* LA CHICATANA MIONA.

Por Miguel Ángel Flores Rodríguez.

Chicatana ”miona” le dicen con desdén sin saber el importante papel que juega en el hormiguero.

Miona por el olor desagradable que la hace inútil para comer, pero ese olor deriva de la cantidad de feromonas que despide para atraer a la hembra con la que se va a aparear y que fundará un nuevo hormiguero.

Estamos hablando pues, del rey del hormiguero, de la hormiga rey.

Los zánganos se aparean con las hembras de otros hormigueros, por eso en la madrugada en que salen procuran salir primero y también por eso su apareamiento es en el aire en lo que denominamos un auténtico vuelo nupcial.

Esto permite que los genes que heredan a su progenie no sean de la misma familia y no se degeneren y desaparezcan.

Hace más de cien millones de años aparecieron las hormigas obreras sin alas (solo las reinas y los zánganos tendrán alas) de modo que para poder comunicarse desarrollaron múltiples habilidades químicas y los compuestos que usan son las feromonas que sirven entre otras cosas para la atracción sexual.
Triste es el destino del zángano que solo vivió para alimentarse y aparearse pues en tanto que una reina puede llegar a vivir treinta años el zángano vive apenas unas horas.

Se aparea y muere.

La hormiga reina puede llegar a poner 1000 huevos diarios, almacena el semen de su apareamiento y ella decide que huevos fertiliza y cuales no y los huevos fertilizados se convertirán en futuras reinas y zánganos en tanto que los no fertilizados darán solo obreras.

Llegaron los días de fiesta en Huatusco para comer chicatanas y de honrar al despreciado y mal visto zángano.

Gracias Tláloc por las lluvias y las chicatanas.

Y honor al zángano.

El rey ha muerto ¡Viva el Rey!

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