Por tercera ocasión un ex convicto fue asegurado por la Policía Municipal.

* Intentó robar en una casa que está ubicado en el centro de esta ciudad.

Por Redacción Época N.M.

Huatusco, Ver.- Por tercera ocasión un ex convicto fue asegurado por la Policía Municipal, cuando presuntamente intentó robar en una casa que está ubicado en el centro de esta ciudad, mismo que al ver la presencia de los uniformados se quiso dar a la fuga, originó una intensa movilización policiaca.

Los hechos se registraron alrededor de las 21:20 horas de ayer, cuando una llamada anónima a la Dirección de Seguridad Pública informó a la policía, que un sujeto se había introducido en una casa ubicada en calle 3 sur número 596 entre avenidas 1 y 3 de esta ciudad, por lo que solicitaban apoyo de las autoridades de seguridad.

Los efectivos a cargo del Director de Seguridad Pública Lic. Marco Antonio Serna Rocero, acudieron al lugar a bordo de las unidades 03 y 05 con seis elementos de tropa y al llegar al domicilio se observa a la persona, quien se da a la fuga sobre los techos de otras casas, dándose una persecución y logrando su intervención en un domicilio de la avenida 3 entre calles 1 y 3.

El presunto ladrón responde al nombre Alan Arredondi Herrera, de 30 años de edad, con domicilio en la Colonia Acatepec, de ocupación balconero, quien fue remitido a los separos municipales.

El afectado señaló que las puerta de su casa estaba alterada y al examinar su vivienda se percató que todo estaba en orden, por lo que no procederá a interpones una denuncia ante las instalaciones correspondientes. El malhechor en las próximas horas fue liberado.

Cabe recordar que el pasado 3 de septiembre Alan Arredondo fue capturado por las fuerzas del orden, por amagar con un desarmador a su víctima de nombre Antonio Quezada Morales para despojarle su celular, además tiempo después de nueva cuenta fue sorprendido hurtando ropa y accesorio en la avenida 4 entre calles 18 y 20.

Los afectados al no proceder por la vía legal este fue liberado, con la intención de seguir delinquiendo sin que ninguna autoridad tome cartas en el asunto.